
Hoy vivimos en una época en la que los desafíos se multiplican y se conectan entre sí. Para las empresas de gran tamaño, esto significa que su escala puede ser tanto una ventaja como una complicación. La aparición de tensiones económicas y el avance acelerado de la inteligencia artificial obligaron a las compañías a ajustar rápidamente sus estrategias de resiliencia. Factores como cadenas de suministro complejas, equipos distribuidos en todo el mundo y mercados volátiles hicieron que cada cambio se sintiera aún más fuerte.
Para entender cómo enfrentaron estos retos, Gallagher entrevistó a líderes de grandes empresas del mundo acerca de su visión sobre los riesgos empresariales en este contexto. Sus respuestas fueron claras: el futuro es de quienes logran transformar la incertidumbre en oportunidades de crecimiento, apostando por la flexibilidad y la capacidad de adaptarse rápidamente a lo que venga.