En los últimos cinco años, las pequeñas empresas han enfrentado retos sin precedentes, desde la pandemia y las interrupciones en la cadena de suministro hasta el aumento de las amenazas digitales y de los eventos climáticos extremos. Todo esto ha cambiado por completo la manera en que gestionan el riesgo, obligándolas a encontrar oportunidades incluso sin contar con un área especializada.
Los líderes han apostado por la innovación y la productividad, buscando nuevas formas de crecer sin perder de vista su propósito. Han otorgado mayor autonomía a sus equipos para asumir responsabilidades, liderar el cambio y fortalecer la resiliencia en medio de la incertidumbre. Y hoy, más que nunca, confían en sus corredores como socios estratégicos.
Según una encuesta global realizada por Gallagher, las pequeñas empresas están respondiendo a la disrupción, los impactos del clima y los riesgos digitales. Este reporte comparte consejos prácticos para aprovechar su agilidad y flexibilidad, así como para diseñar estrategias que les permitan seguir siendo competitivas y seguras en un mundo cada vez más incierto.