Ideas clave

  • A medida que los fenómenos climáticos extremos se vuelven más frecuentes, el estrés por calor afecta cada vez más la salud y la seguridad de los trabajadores.
  • La industria del deporte ofrece algunos enfoques innovadores para proteger a los atletas en eventos que se realizan en climas cálidos y durante olas de calor.
  • Las organizaciones pueden adoptar los enfoques utilizados en la industria del deporte para proteger a los trabajadores, reducir los riesgos y mantener las operaciones y el rendimiento en un mundo cada vez más cálido.

A medida que las temperaturas globales continúan aumentando, el calor se ha convertido en una prueba decisiva de resiliencia tanto en el ámbito deportivo como en las industrias con trabajadores al aire libre. Durante el Abierto de Australia de 2026, por ejemplo, las temperaturas alcanzaron los 40 °C, lo que llevó a los organizadores a suspender los partidos al aire libre y a trasladarlos a estadios con aire acondicionado y techos retráctiles.1

Los expertos en el ámbito deportivo y de la gestión de riesgos hacen hincapié en la urgencia de reconocer el calor no como una interrupción excepcional, sino como un riesgo operativo cada vez mayor que exige un enfoque sistemático de la gestión de riesgos.

El mundo del deporte ha tenido que adaptarse rápidamente. La buena noticia es que las lecciones, las soluciones y las tecnologías implementadas en los deportes de élite son ampliamente transferibles,con aplicaciones en sectores con trabajadores al aire libre, como la construcción, los servicios públicos y la agricultura. La adopción de estas prácticas ayuda a las organizaciones a reducir el riesgo y a proteger a los trabajadores al aire libre que operan en climas cálidos.

Las organizaciones deben identificar a aquellas personas que corren mayor riesgo y estar atentas a los primeros signos de enfermedades relacionadas con el calor. En definitiva, todos los lugares de trabajo deben abordar estos desafíos, ya que forman parte de una realidad cada vez más presente a la que todos nos enfrentamos.
Warren McDonald, director médico de Rugby Australia

Reconocer la amenaza del «agotamiento»: por qué es crucial la intervención temprana

Las enfermedades relacionadas con el calor se presentan en distintos grados, que van desde afecciones leves hasta deshidratación grave y golpes de calor que ponen en peligro la vida. Por lo tanto, la detección y la intervención tempranas son esenciales.

Reconocer los signos con la suficiente rapidez puede marcar la diferencia entre una intervención temprana y un daño grave.

Los signos de alerta de las enfermedades relacionadas con el calor suelen comenzar de manera sutil: sudoración excesiva, calambres y sed intensa. A medida que la afección empeora, las personas pueden experimentar confusión, comportamiento inusual o una disminución notable en su rendimiento.

En situaciones extremas, el enfriamiento inmediato es fundamental y puede salvar vidas; por lo tanto, cada segundo cuenta cuando la temperatura corporal supera los límites críticos.

Un desafío clave es que muchos recintos y lugares de trabajo carecen de infraestructura de enfriamiento, mientras que la preparación para el calor extremo aún se encuentra en desarrollo en los sectores que operan al aire libre. Sin los sistemas adecuados, incluso los equipos bien capacitados pueden tener dificultades para responder de manera eficaz.

La necesidad de datos en tiempo real y de preparación en climas cálidos

Una de las lecciones más importantes que nos enseña el deporte es la necesidad de evaluar las condiciones en el terreno, en lugar de basarse únicamente en los pronósticos meteorológicos.

En días calurosos, la temperatura en el campo puede superar con creces la temperatura ambiente debido al calor reflejado, una discrepancia que puede afectar significativamente las decisiones relacionadas con la seguridad. Los dispositivos portátiles, como los monitores de frecuencia cardíaca y los sensores de temperatura corporal, pueden monitorear los signos vitales de los jugadores, ofreciendo señales de alerta temprana antes de que el estrés por calor se vuelva crítico.

Es igualmente vital capacitar al personal no médico para que reconozca los primeros signos del estrés por calor. La sed por sí sola no es un indicador confiable de deshidratación, lo que resalta la necesidad de estrategias proactivas de hidratación.

Los protocolos de respuesta rápida son fundamentales para una gestión eficaz del calor e implican la aplicación de medidas de protección, como protocolos de hidratación y ciclos de trabajo y descanso.

La aclimatación desempeña un papel crucial. «En el rugby, la mayoría de los equipos suelen participar en algún tipo de aclimatación, ya sea entrenando a gran altitud o en climas más cálidos antes de realizar una gira por un país con clima caluroso», afirma Nathan Hines, director de desarrollo de Premiership Rugby en Gallagher y exjugador profesional de rugby.

Incluso recuerda haber entrenado en el invernadero de un jardín botánico como preparación para un torneo en el extranjero. La exposición gradual durante una o dos semanas antes de un evento puede ayudar al cuerpo a adaptarse a las condiciones de calor, mejorando la tolerancia y reduciendo el riesgo.

Si bien este mismo enfoque no puede replicarse exactamente en el trabajo al aire libre, el principio de la aclimatación sigue siendo importante. Esto podría implicar adaptar los horarios para que los empleados puedan trabajar durante las horas más frescas del día y se vayan acostumbrando a temperaturas más altas con el tiempo.

En el deporte, las estrategias de hidratación se basan en gran medida en datos. A los atletas se les pesa antes y después de cada partido o actividad para estimar la pérdida de líquidos, y se implementan planes de rehidratación específicos. Los equipos también controlan cuidadosamente el equilibrio de electrolitos para mantener el rendimiento y prevenir complicaciones. Estas prácticas pueden adaptarse al entorno laboral con un impacto significativo.

Las intervenciones sencillas pueden marcar una gran diferencia. Las toallas con hielo, los ventiladores con nebulizador, las áreas de descanso a la sombra y el aumento de la frecuencia de los descansos son medidas prácticas que pueden ayudar a regular la temperatura corporal.

Por qué los marcos adecuados priorizan el bienestar de las personas

Los marcos de gobernanza sólidos que priorizan la seguridad por encima del rendimiento son esenciales para gestionar el estrés por calor. Muchas organizaciones deportivas cuentan con umbrales predefinidos que activan respuestas operativas claras.

El liderazgo desempeña un papel clave en el refuerzo de estas prácticas. «Cuando se trata de abordar el riesgo real de un golpe de calor, es crucial determinar quién es el responsable de manejarlo», afirma Brent Brandham, líder nacional de prácticas en el área de Deportes y Recreación de Gallagher Canadá.

Cuando las personas comprenden los riesgos y su papel en su gestión, la responsabilidad compartida se convierte en una herramienta poderosa para la prevención.

«La lección más importante es el valor de la independencia en la toma de decisiones», afirma Warren McDonald.

Además, agregó: «Debemos asegurarnos de que las preocupaciones sobre el rendimiento se eliminen del proceso de toma de decisiones. Contar con un proceso independiente que priorice el bienestar solo puede ser beneficioso».

Traduciendo prácticas del deporte a industrias al aire libre

Las estrategias desarrolladas en las prácticas deportivas pueden aplicarse directamente al trabajo en entornos al aire libre en todo tipo de empresas, lo que ayuda a que las estrategias de gestión de riesgos pasen de ser respuestas reactivas ante incidentes a una gestión proactiva de la salud y la seguridad.

Las organizaciones reconocen cada vez más la exposición al calor como un desafío operativo y de salud y seguridad constante. A medida que aumenta la concientización, es probable que esta área sea objeto de un mayor escrutinio por parte de los reguladores y los sindicatos, entre otros.

Al final, la tendencia es clara: la gestión del riesgo por calor ya no puede quedar relegada a un segundo plano en materia de salud y seguridad. Requiere el mismo nivel de disciplina, gobernanza e inversión que cualquier otro riesgo significativo para las operaciones.

Es esencial contar con un plan integral para prevenir y mitigar los riesgos de estrés por calor, y es importante determinar qué enfoques son más viables en términos de tiempo y presupuesto.
Brent Brandham, líder nacional de la práctica de Deportes y Recreación, Gallagher Canadá

Las organizaciones que integran una gestión estructurada de los riesgos relacionados con el calor en la toma de decisiones cotidianas no solo protegen a su personal, sino que también fortalecen su resiliencia operativa y su credibilidad.

De la preparación a la ejecución: respuestas a sus preguntas

P: ¿Por qué es fundamental la preparación en condiciones extremas o impredecibles?

R: La preparación evita las interrupciones. Someter a pruebas de estrés los entornos, los escenarios o las operaciones con anticipación —en lugar de reaccionar en el momento— reduce el impacto y ayuda a las organizaciones a mantener la seguridad, la continuidad y el desempeño bajo presión.

P: ¿Qué importancia tiene la flexibilidad en entornos difíciles?

R: La flexibilidad es fundamental para mantener la estabilidad. Las organizaciones que pueden ajustar rápidamente los horarios, los flujos de trabajo y los modelos operativos en respuesta a condiciones cambiantes están mejor posicionadas para mitigar el riesgo y mantener los resultados.

P: ¿Cuál es la clave para mantener el desempeño en condiciones extremas?

R: Mantener el desempeño en condiciones extremas depende de la capacidad de identificar señales de advertencia, de una planificación proactiva, de información en tiempo real y de la capacidad de adaptarse rápidamente. Las empresas que integran estas capacidades pueden responder de manera más eficaz ante las interrupciones, mantener la continuidad operativa y proteger el bienestar de los empleados.


Fuentes

1 Jones, Meg. «Here are 6 Ways That Climate Change is Affecting Sports Around the World», Foro Económico Mundial, 27 de abril de 2026.